Un nuevo manual del Vaticano para la instrucción de obispos recién ordenados dice que los prelados "no tienen la obligación" de reportar las denuncias de abuso sexual a menores a la policía.

El documento sugiere, en cambio, que sólo las víctimas o sus familias deberían tomar la decisión de ir a las autoridades.

La guía, que forma parte de un programa de capacitación de nuevos obispos, en el cual no participó la comisión especial que el papa Francisco creo en 2014 para abordar el tema de los abusos de niños y adultos vulnerables por parte del clero.

En esa ocasión el Papa exhortó a adoptar una postura de "cero tolerancia". Aunque no se refirió a las obligaciones específicas de los obispos, resaltó que se debe hacer "todo lo que es posible para garantizar que delitos como los cometidos no se repetirán más en la Iglesia".

El Vaticano divulgó la guía en una conferencia de prensa, a comienzos de febrero.

Grupos de apoyo de las víctimas de este abuso reaccionaron con ira tras la publicación del edicto.

  • CONTINUA

 

[printable page]