"Muchas jóvenes optan por la vida en pareja a temprana edad y esperan encontrar en su nuevo hogar protección, cariño, seguridad y, en muchos casos, no es así; el impacto psicológico que confronta la realidad contra las expectativas puede ser brutal"

Xalapa, México, 19 sep. 16. AmecoPress/ SEMlac.- Su marido le quemó el cuerpo con agua caliente e incendió la ropa que la joven de 17 años tenía sobre la cama.
Llevaba ya algún tiempo sufriendo violencia física y sexual por parte del hombre con quien se casó a los 15, pero ese episodio fue el que la decidió a pedir ayuda al Instituto Municipal de la Mujer de la ciudad mexicana de Xalapa. Al llegar allí, lo único que quería era que la psicóloga le asegurara que él iba a cambiar.

La psicóloga Nancy Villegas García, coordinadora de Desarrollo Humano y Oportunidades de ese Instituto, recuerda que el día en que la joven llegó a sus oficinas se encontraba en un estado total de negación. "Tenía coraje contra su madre, más que contra su pareja", relata. 

"Muchas jóvenes optan por la vida en pareja a temprana edad y esperan encontrar en su nuevo hogar protección, cariño, seguridad y, en muchos casos, no es así; el impacto psicológico que confronta la realidad contra las expectativas puede ser brutal", asegura Villegas.

En el estado de Veracruz, desde 2014, la legislación ya no permite a menores de edad contraer matrimonio; sin embargo, ello no ha impedido que niñas, niños y adolescentes continúen optando por la vida en pareja.

Arturo Narváez Aguilera, coordinador de la Red por los Derechos de la Infancia en Veracruz (REDIM), ve como "un marco ideal" que en todos los códigos civiles del país quede prohibido el matrimonio de menores de edad, pero admite que el panorama es mucho más complejo.

"Ante la ausencia de otras alternativas de vida, para muchas niñas y adolescentes el cohabitar con hombres mayores de edad -con un contrato matrimonial o no de por medio-, parece ser la mejor o única opción para intentar lograr seguridad económica, protección o para llenar vacíos emocionales", señala.

Narváez Aguilera comparte una serie de cifras de REDIM, las cuales ilustran la situación en México: 323.936 adolescentes están casadas en unión libre o son divorciadas o viudas, y agrega que 198.426 tienen al menos un hijo.

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