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Se ha diseñado los siguientes
escenarios de aprendizaje para ser utilizados en grupos y clases
de todo tipo. Aunque han sido redactados en términos de lo que puedes
hacer en caso de tener "una amiga" en una situación determinada,
los escenarios están diseñados para educar a todas las personas,
incluidas aquéllas que trabajan con víctimas en calidad profesional,
como defensoras y defensores de víctimas, docentes, personal policial,
el clero, personal de salud, consejeras o consejeros.
La mejor manera de utilizar
estos escenarios consiste en dividir un grupo grande en grupos de
tres o cuatro personas cada uno. Se debe entregar a cada grupo una
copia del escenario (sin las respuestas, por supuesto) y luego se
les da suficiente tiempo para discutir cada situación y elaborar
un plan de acción. Este enfoque logra la meta educativa adicional
de conseguir que la gente hable entre sí en forma seria y detallada
acerca de la violencia contra las mujeres - algo que a muchas personas
en nuestra cultura todavía les resulta difícil. Los grupos pequeños
también tienden a generar respuestas bien pensadas. De hecho, no
te sorprendas si te devuelven algunos planes de acción y respuestas
que son mejores que los que aquí sugerimos.
Una advertencia: recuerda
que estos ejemplos son ficticios. Las situaciones reales son complejas
y requieren una consideración plena de las circunstancias individuales.
Tampoco olvides que en un situación real no debes tomar ninguna
acción sino hasta tener la certeza de que es algo que la víctima
quiere que hagas.
1.
Una amiga llega contigo en un estado de extrema agitación y te cuenta
que su esposo la golpeó la noche anterior. Dice que no sabe qué
hacer. Puedes darte cuenta que ella siente mucho pánico. Todo lo
que le sugieres parece provocarle más ansiedad y temores. Cuando
tratas de responder a un aspecto del problema, ella te interrumpe
intempestivamente y pasa a otro tema. ¿Qué puedes hacer para ayudarla?
HECHO: Sin importar
qué tan buenos sean tus consejos, simplemente no será de mucha ayuda
dárselos a una persona que se siente abrumada por el pánico o la
ansiedad. Las sugerencias y pensamientos que expreses no llegarán
a ella, ni es muy probable que los recuerde más tarde. Asumiendo
que no exista un peligro inminente, la víctima de un trauma que
siente pánico debe calmarse antes de que pueda ser efectiva cualquier
clase de solución al problema.
QUÉ HACER
a. Dile firmemente
a tu amiga que quieres que se detenga por un minuto. Pídele que
trate de escucharte sólo por un minuto, sin interrumpirte. Cuando
hayas conseguido que centre su atención, dile que es perfectamente
natural que ella sienta pánico y miedo, en vista de lo que le
ocurrió. Dile que con toda seguridad la vas a ayudar, pero que
primero ambas necesitan tener unos momentos tranquilos.
b. Prepara el escenario.
Haz que tu amiga se siente y esté físicamente cómoda. Dale un
poco de agua o un té. Consigue una libreta para que tú y ella
puedan anotar cosas que quieran recordar. Pídele que te diga lo
que sucedió. Tanto como sea posible, hazle preguntas en un orden
lógico. Luego trata de evaluar y priorizar sus más urgentes necesidades,
poniendo aparte las cosas que puedan ser atendidas y solucionadas
más tarde.
c. Las víctimas que
acaban de sufrir un crimen y un trauma usualmente necesitan que
se les calme una y otra vez, ya que las potentes emociones les
sobrevienen en olas. Cuando esto ocurra, detén la conversación
sobre solución de problemas, sugiere que ambas se tomen uno o
dos minutos, háblale a tu amiga en una forma que la alivie, luego
pregúntale si se siente lista para trabajar de nuevo en los problemas.
2.
Encuentras a tu hija adolescente llorando inconsolablemente
en su dormitorio. Cuando al fin consigues que hable, te cuenta que
fue violada la noche anterior por su novio. Pero cuando sugieres
llamar a la policía o a un centro de atención de la crisis por violación,
tu hija se niega rotundamente y dice que no quiere hablar con nadie.
¿Cómo puedes ayudarla?
HECHO: Ésta es
una situación muy común y difícil. Por un lado, dado que la violación
es un crimen que le arrebata a la víctima su autodeterminación al
nivel más íntimo, lo último que querrías hacer sería forzarla a
que haga algo en contra de su voluntad, especialmente que trate
de hablar sobre la violación cuando no quiere discutir el asunto.
A la vez, una adolescente es todavía una niña y, al igual que todas
las jóvenes en crisis, a menudo es necesario que las personas adultas
intervengan y se hagan cargo de la situación por la seguridad y
el bienestar de la joven.
QUÉ HACER
a. Con palabras, reconoce
ante tu hija este dilema. Dile que quieres respetar sus deseos
en cuanto a cómo manejar la violación pero, al mismo tiempo, siendo
su madre (o su padre), necesitas asegurar que ella estará segura
y reciba todos los cuidados que necesita. En todo el tiempo que
hables con tu hija sobre la experiencia que sufrió, repítele a
menudo y en diferentes formas tu preocupación por ella.
b. En lugar de tratar
de indagar y presionar a tu hija para que te cuente detalles de
la violación, explora con ella con cuál persona podría hablar
más cómodamente. Sugiérele la posibilidad de hablar con alguien
por teléfono en forma anónima. Pregúntale qué siente ella que
necesita más y trata de satisfacer esas necesidades, aun cuando
diga que quiere estar sola por un tiempo. Luego regresa y conversa
más con ella.
Háblale sobre sus temores
y cualquier amenaza que pudiera haber sido proferida. Ofrécele
que conseguirás la información necesaria para calmar sus temores
o protegerla contra el objeto de éstos. Por ejemplo, si tu hija
teme ir a la policía porque piensa que su nombre saldrá en los
diarios, ofrécele llamar al departamento de policía local y averiguar
exactamente cuáles son las políticas de éste en cuanto a la divulgación
de los nombres de víctimas de violación.
c. Las decisiones parentales
que tomes acerca de cuándo o si emprender acciones contra los
deseos de tu hija suelen ser difíciles y podrían provocar fuertes
reacciones de parte de ella. Trata de mantenerla tan involucrada
en las decisiones como sea posible. Por ejemplo, si decides llamar
a la policía pese a que ella no desea que lo hagas, otórgale tanto
control como puedas sobre la situación, por ejemplo, dejándola
que escoja a la persona que quisiera que la acompañe a la policía,
o permitiéndole decidir si quiere ir a la estación o prefiere
que la policía llegue a tu casa.
3.
Notas en tu vecindario una joven mujer con un bebé que se mira
sola, aislada y deprimida. Parece tener miedo de entablar conversaciones,
como si temiera recibir algún castigo. Sospechas que está sufriendo
maltrato. ¿Qué puedes hacer?
HECHO: Las madres
jóvenes que tienen hijos pequeños y están aisladas son las que se
encuentran en mayor riesgo de sufrir violencia doméstica.
QUÉ HACER
a. En un momento que
sea seguro, inventa un pretexto para hablar con ella. Pídele prestada
alguna cosa o que te lleve al almacén, ofrécele llevarla tú, invítala
a una venta de garaje, etc.
b. En un momento tranquilo,
dile directamente que has estado preocupada por ella pues parece
estar tan aislada y tener miedo. Pregúntale si está bien. Dile
que estás dispuesta a ayudarla a conseguir ayuda, o a hacer llamadas
telefónicas para recibir ayuda, si ella así lo desea. Dile que
aun cuando no quisiera o necesitara nada en ese momento, puede
sentir la libertad de pedírtela en cualquier ocasión. Trata de
mantener el contacto con ella.
4.
Tu amiga te visita y te cuenta que su esposo fue arrestado la
noche anterior por violencia doméstica. Dice que no sabe qué pasará
ahora, bajo cuáles cargos fue arrestado exactamente, o si ella debe
o no hacer algo como testificar y obtener una orden de restricción.
Tampoco sabe cómo averiguar todo esto. ¿Cómo puedes ayudarla?
HECHO: Es sumamente
importante que las víctimas de un crimen violento reciban información
y continúen informadas acerca del caso criminal. La información
en sí reduce en gran medida la ansiedad de la víctima. Mantenerse
informada es también el primer paso para protegerse contra un mal
manejo del caso.
QUÉ HACER
a. Dale a tu amiga
una libreta de apuntes. Luego ayúdala a conseguir información
y muéstrale cómo hacerlo.
b. Empieza por llamar
a la cárcel del condado. Casi todas las cárceles del condado proveen
información actualizada sobre sospechosos las 24 horas del día.
En cualquier momento del día o de la noche puedes llamar a la
cárcel del condado y averiguar bajo cuáles cargos fue ingresado
el sospechoso, el monto de la fianza, la agencia que realizó el
arresto, el número del reporte sobre el crimen, así como la fecha,
hora y lugar de la próxima audiencia en la corte.
c. Existen otras formas
de conseguir información adicional: lee cualquier papelería que
los oficiales que realizaron el arresto le hayan dejado a tu amiga;
comunícate con el sargento de turno en el departamento de policía
que llevó a cabo el arresto; o llama al oficial que efectuó el
arresto. También llama a una defensora o defensor de víctimas.
Conforme el caso progresa, agrega la oficina del fiscal de distrito
a tu lista de fuentes de información.
5.
Has estado ayudando a tu amiga desde que fue violada por un
compañero de trabajo. Hoy ella te dice que acaba de llamar al detective
porque no había sabido nada de él en las últimas cuatro semanas.
Te cuenta que el detective le dijo que lo sentía mucho, pero que
el caso es una situación de "él dijo, ella dijo" y que no podrán
procesarlo. El detective también dijo que había entrevistado al
sospechoso y que éste le pareció un tipo agradable. Tu amiga está
devastada. Siente que hay muchas evidencias que apuntan a la culpabilidad
del violador. ¿Qué puedes hacer por ella?
HECHO: Aunque
el manejo de casos de violación por parte de la policía está mejorando,
todavía suele ser inexcusablemente deficiente. Demasiados agentes
de policía siguen siendo ignorantes acerca de cómo manejar e investigar
estos casos, y a demasiados de ellos simplemente no les gustan tales
casos, de manera que tratan de quitárselos de encima, a menudo permitiendo
que el caso quede dormido y se enfríe. Existen, sin embargo, muchas
técnicas investigativas particulares que a menudo ayudan a resolver
fácilmente los casos de violación por conocidos, tales como las
llamadas de pretexto, un minucioso examen de la conducta del sospechoso
previa a la violación así como de la conducta de la víctima después
de haber sido violada, sus conversaciones con otras personas tras
esta experiencia, y muchas más.
QUÉ HACER
a. Dile a tu amiga
que de ninguna manera debe perder la esperanza. Plantéale que
a ti te parece que el detective sólo está tratando de descartar
el caso. Para empezar, el hecho de que el detective no la haya
llamado en cuatro semanas debe ser motivo de sospecha. Asimismo,
el que se haya referido al caso como una situación de "él dijo,
ella dijo", lo cual es cierto en prácticamente todos los crímenes.
Después de todo, el sospechoso suele decir lo contrario de lo
que afirma la víctima, sin importar cuál haya sido el crimen cometido.
También es sospechoso que el detective no haya remitido el caso
a la oficina del fiscal de distrito para que se tome la decisión
final de procesarlo. Y quizás lo más alarmante de todo sea la
cruel afirmación del detective en el sentido de que el sospechoso
parecía "un tipo agradable". Ésa es la clase de comentario que
revela la verdadera actitud de un detective hacia los casos de
violación y es en sí una fuerte indicación de que está descartando
el caso.
b. Dile a tu amiga
que hay una serie de cosas que tú y ella pueden hacer para conseguir
que el caso sea manejado en forma apropiada. Ustedes pueden concertar
una reunión con el jefe de la unidad de crímenes sexuales. También
pueden escribir una carta enumerando las preocupaciones que sienten,
así como lo que el detective dijo, y exponer las razones por las
que ustedes piensan que el caso sí puede ser resuelto. Pueden
enviar la carta al jefe de la policía y una copia al alcalde.
O pueden llamar a una defensora o defensor de víctimas y pedirle
que les ayude a que ustedes sean escuchadas. También es posible
llamar a un agente de policía confiable en otro departamento y
solicitarle consejo.
c. Si tu amiga se siente
nerviosa respecto a hacer estas cosas, recuérdale que ella tiene
todo el derecho a una investigación completa y competente de la
violación. Es sólo que a veces hay que luchar a brazo partido
para conseguir justicia.
6.
Has estado ayudando a tu amiga a salir de una relación matrimonial
violenta. Ella logró que la policía arrestara a su esposo, testificó
contra él, obtuvo una orden de restricción y la custodia de sus
hijos. Y mientras hacía todo esto, también consiguió un nuevo empleo.
De hecho, a tu amiga le ha estado yendo muy bien en forjarse una
nueva vida para ella misma y sus niños.
Sin embargo, hoy tu amiga
te llama llorando y desesperada. El dueño del apartamento donde
vive le ha enviado un aviso legal de desalojo. La notificación indica
que la policía ha sido llamada demasiadas veces a ese apartamento
y, debido a la existencia de una política de "ningún crimen en el
edificio", el dueño ha dado el primer paso legal para el desalojo.
¿Qué puedes hacer para ayudar a tu amiga?
HECHO: Esta situación
es demasiado común y muy injusta. A la mayoría de dueños de viviendas
simplemente no le importa si la mujer fue la víctima o la perpetradora
de un crimen. En teoría, este tipo de desalojo de víctimas de violencia
doméstica debería ser considerado discriminación contra las mujeres
de acuerdo con los códigos sobre derechos civiles relacionados con
viviendas. La ley, sin embargo, todavía no apoya esa visión. Aun
así, podrías tratar de hacer varias cosas que ayudarían a tu amiga
a quedarse en su vivienda.
QUÉ HACER
a. Pídele a tu amiga
que recopile el contrato de alquiler, el aviso legal que le llegó
en el correo y una libreta. Averigua todo lo que puedas sobre
derechos legales y sus opciones. Empieza por llamar a la oficina
regional de Fair Housing y otras agencias de viviendas. Aun cuando
tu amiga no tenga el derecho legal a quedarse en el apartamento,
usualmente hay una serie de medidas que puede tomar para retrasar
el proceso de desalojo por varios meses.
b. Presenta una apelación
directa al dueño del apartamento. Pero primero apela a las personas
más profesionales que tu amiga conozca: quizás docentes, su pastor,
su trabajador/a de cuidados de salud, un vecino o vecina profesional,
o su jefe. Pídeles que colaboren firmando una carta dirigida al
dueño del apartamento o reuniéndose con éste a fin de explicarle
cuánto ha luchado tu amiga para sacar la violencia de su hogar
y las muchas formas en que está estabilizando su vida. Hazle ver
al dueño del apartamento que tu amiga ha demostrado que no tolerará
la violencia y que ella es justamente la clase de inquilina que
él debería retener en su edificio.
c. Si todo esto falla,
pídele al dueño suficiente tiempo para que tu amiga busque y encuentre
un nuevo hogar apropiado.
7.
Tu amiga está muy molesta a causa del abusivo comportamiento
que recibió de la policía cuando fue a reportar que había sido golpeada
por su ex esposo. También está enojada porque piensa que el oficial
no le dio importancia su situación, ya que no tomó ninguna nota.
Cuando le sugieres que hable con un sargento o capitán para protestar
contra el oficial abusivo y pedir que el reporte sea manejado en
una mejor manera, ella parece más atemorizada que nunca. Dice que
es suficiente tener un esposo hostil y no quiere que también la
policía sea hostil con ella.
HECHO: Recuerda
que una de las heridas más profundas de la violación y la violencia
doméstica es que alguien más se ha apoderado violentamente del derecho
de la víctima a la autodeterminación. Cuando estás tratando de ayudar
a una víctima adulta de violación o violencia doméstica, uno de
los lineamientos más importantes es respetar en todo momento su
derecho a controlar su propio curso de acción, aun cuando estés
convencida de que sería mejor uno diferente.
QUÉ HACER
a. Antes de intentar
decirle a tu amiga por qué piensas que sería mejor ir ante un
sargento o capitán a presentar una queja y conseguir que el reporte
sea hecho de nuevo, dile claramente que respetarás cien por ciento
su decisión acerca de cómo manejar la situación. Asegúrale que
nunca vas a intervenir en contra de su voluntad. Luego pregúntale
si puedes explicarle por qué piensas que tu sugerencia es buena
para su seguridad.
b. Si tu amiga continúa
pensando que esta idea no es adecuada para ella, trata de sugerirle
otras posibilidades, tales como escribir una declaración respecto
a las cosas que ella piensa que el oficial debió haber anotado,
llevar esa declaración al departamento de policía y decirle a
la persona en la recepción que quiere que la declaración sea incorporada
al reporte del crimen, si es que un reporte fue escrito; o bien
recomendarle que consiga una orden de restricción. Hazle ver que
te preocupa su seguridad si no hay nada documentado sobre el trato
que recibió.
c. Si aun así tu amiga
no quiere hacer ninguna de estas cosas, no la presiones. Recuérdale
que vas a respetar su decisión. Dile que vas a continuar acompañándola
en cualquier momento que necesite ayuda. Muy frecuentemente, aun
cuando a ti no te lo parezca, otras personas saben cuál momento
y acción son mejores para ellas mismas. Recuerda también que con
sólo haberle planteado a tu amiga algunas opciones ya la has ayudado
enormemente pues has abierto su horizonte de posibilidades.
8.
Una de tus compañeras de labores está siendo sexualmente acosada
por otro colaborador en la empresa donde ustedes tres trabajan.
Todo empezó cuando tu amiga dijo que no quería tener una cita con
él. Al principio, él le enviaba tarjetas con connotaciones sexuales
y flores, aun cuando ella le dijo que no deseaba que lo hiciera.
Luego la empezó a seguir cuando se dirigía al estacionamiento después
del trabajo. Ella continuó diciéndole que no quería salir con él
y pidiéndole que la dejara en paz. Pero él se puso cada vez más
persistente. Ahora tu amiga llega contigo, temblando. Te muestra
una nota que fue dejada en el parabrisas de su auto, la cual dice:
"Vas a morir, perra". Ella quiere saber qué debería decirle a él
para que la deje en paz. ¿Qué puedes hacer ahora para ayudar a tu
amiga?
HECHO: Es un hecho
que éste es un caso de acoso sexual en el lugar de trabajo, lo cual
es una violación de los derechos civiles de tu amiga. Como tal,
la empresa está obligada, según la ley de derechos civiles, a asegurar
que se ponga fin al acoso que sufre tu amiga. Pero si examinas minuciosamente
la mayoría de casos de acoso sexual en el lugar de trabajo y en
la escuela, a menudo verás que las acciones del acosador también
son criminales. Los acechadores son muy peligrosos. Raras veces
se detienen a menos que sean obligados a ello por parte de las autoridades,
y deberían ser reportados a la policía.
QUÉ HACER
a. Dile a tu amiga
que estás muy preocupada por su seguridad. Dile que debería dejar
de hablarle o responderle en absoluto al acosador, ya que aun
las respuestas negativas que le dé a él sólo harán que las cosas
empeoren. Asegúrale que la acompañarás a reportar el caso ante
la policía y la empresa
b. Antes de presentar
el reporte a la policía y a la empresa, haz fotocopias de la nota
amenazante y de las tarjetas. Haz por lo menos una serie de copias
para que tu amiga las guarde y otra para la compañía. La policía
querrá guardar los originales. Además, antes de ir a hacer el
reporte, pídele a tu amiga que anote todos los incidentes que
recuerda para que pueda presentar un reporte lo más minucioso
posible. Cuando se está en la estación de policía o en la oficina
de un gerente, el nerviosismo a menudo provoca que las personas
olviden aspectos importantes de la situación.
c. Ayuda a tu amiga
a conseguir una orden de restricción contra el perpetrador, de
manera que todos los futuros intentos de éste por establecer contacto
con ella constituyan actos criminales por los cuales podrá ser
arrestado.
9.
Tu amiga te cuenta que recibió en el correo una citación para testificar
contra el hombre que la violó. Dice que realmente tiene miedo de
seguir adelante con el caso porque le mintió al detective que la
entrevistó. Le dijo a éste que ella no estaba usando drogas cuando
fue violada. Te dice que temía que, si le decía al detective que
había usado drogas, el caso no sería procesado, o que la arrestarían,
o no le creerían que fue violada. Pero la verdad es que ella estaba
usando cocaína con el hombre que la violó. Tu amiga no quiere seguir
mintiendo sobre esto, pero teme que, si ahora dice la verdad, el
caso se habrá arruinado. ¿Qué consejo puedes darle?
HECHO: Aunque
es sumamente inusual que las mujeres mientan acerca de una violación
o un ataque doméstico, a veces ocurre que la víctima retiene información
clave o miente en cuanto a aspectos periféricos del caso en las
primeras entrevistas con la policía. Las víctimas hacen esto porque
temen que la policía no les va a creer, no procesará el caso o las
arrestará. Por lo general, sin embargo, si la víctima de un crimen
serio (como una violación o violencia doméstica) cometió ella misma
un delito menor (como usar drogas o violar su libertad condicional),
la policía procesará el crimen más serio e ignorará la ofensa menor
de la víctima. Adicionalmente, un buen fiscal puede explicarle a
la corte este tipo de conducta de la víctima, y puede explicar la
razón de la mentira. Esto suele impedir que se dañe el procesamiento
del caso.
QUÉ HACER
a. Dile a tu amiga
que las víctimas a veces retienen información o mienten acerca
de algún aspecto relacionado con una violación por las razones
que aparecen arriba. Pero ahora es importante que ella se presente
ante el detective o el fiscal asignado al caso y diga la verdad.
Dile que este tipo de mentira raras veces obstruye la posibilidad
de procesar el caso.
b. Si es posible, intenta
concertar una cita personal con el detective o el fiscal para
transmitirle esta información. Y trata de asegurar que tú u otra
buena amistad acompañen a tu amiga cuando ella vaya a esa reunión.
10.
Tu amiga te llama para decirte que llamó a la línea 911 la noche
anterior pues su esposo estaba amenazando con matarla. Dice que
él le mostró el arma que iba a utilizar y luego le mostró la bala,
presionándosela fuertemente sobre la frente y diciéndole, "Va a
entrar exactamente aquí". Tu amiga dice que el oficial de policía
que llegó a su casa no hablaba bien el español, y como ella no habla
nada de inglés, no cree que el agente comprendió la mayor parte
de lo que ella estaba diciendo. Dice que su esposo le dijo una y
otra vez al policía, "Ella está loca, ella está loca", y parecía
como si el agente le había creído a él. Tu amiga dice que el oficial
no arrestó a su esposo ni sacó el arma de la casa. ¿Cómo puedes
ayudarla?
HECHOS:
1. Las amenazas de muerte
constituyen un crimen y deberían ser tomadas muy seriamente, en
especial cuando la amenaza contiene detalles específicos sobre cómo
será llevada a cabo. El oficial de policía en este caso debió arrestar
al hombre o, cuando menos, debió haberle dado a tu amiga una orden
de restricción de emergencia, sacar al esposo de la casa, retirar
el arma de la vivienda y escribir un reporte criminal contra el
hombre por proferir amenazas terroristas.
2. En los casos de violencia
doméstica, violación y abuso infantil es verdaderamente crucial
que todas las entrevistas con víctimas que no hablan inglés sean
realizadas por oficiales plenamente bilingües o por traductores
profesionales. Los departamentos de policía tienen, en su mayoría,
acceso telefónico a bancos de intérpretes profesionales durante
las 24 horas del día. No hay excusa para que un oficial de policía
no utilice estos servicios a fin de asegurar que las declaraciones
de las víctimas sean completas y exactas.
QUÉ HACER
a. Recuérdale a tu
amiga que ella tiene el derecho constitucional a una protección
igualitaria ante la ley, aunque no hable inglés y aun cuando se
encontrara en el país sin los documentos apropiados. Acompáñala
a la estación de policía. En la recepción, relata lo que ocurrió
con tu amiga la noche anterior. Diles que te preocupa que el oficial
de policía pudiera no haber comprendido la seriedad de la situación
debido a barreras lingüísticas. Diles que quieres que un oficial
bilingüe o un traductor profesional hable con tu amiga para que
la policía tenga una declaración exacta de ella. Y para que el
caso pueda ser manejado adecuadamente, lo que incluye remover
al perpetrador y las armas de la vivienda.
b. Además, haz que
tu amiga escriba una declaración completa de lo que ocurrió. Naturalmente,
deberá redactarla en español. Haz dos o tres fotocopias de la
declaración y que tu amiga guarde por lo menos una copia para
ella misma. Entrega el original a la policía. Pídele a la policía
que ingrese la declaración en el archivo del caso criminal. Tu
amiga también debería obtener una orden de restricción por violencia
doméstica contra su esposo. Y si el marido no se encuentra bajo
custodia, ella debería quedarse en un refugio o en otro lugar
seguro.
c. Sugiérele a tu amiga
que presente una queja formal contra el oficial de policía por
no tratar el caso de manera competente y seria.
11.
Durante un par de años has estado intentando convencer a tu
amiga de que salga de una relación violenta y a veces pareciera
que ella trata de hacerlo. Notas que las cosas se han puesto mucho
más serias en el último mes. Te has percatado de que ella tiene
más moretes. Te cuenta que su marido ha estado jugando con sus armas
y la ha amenazado con perseguirla si ella tratara de dejarlo. Dice
que en los últimos días la ha despertado constantemente en la noche
para gritarle y darle órdenes, y que durante el día él no sale de
la casa. Hoy te llama y dice que las cosas empeoraron tanto la noche
anterior que ella trató de irse. Pero él la agarró antes de que
pudiera salir por la puerta, la lanzó a la habitación y la violó
brutalmente. Le dijo que nunca la dejaría ir y la amenazó diciendo
que si se atrevía a llamar a la policía, sin duda alguna él la mataría.
Por momentos, durante la conversación, tu amiga suena aterrorizada
pero, sobre todo, embargada por la paralización, la desesperación
y el agotamiento. Repentinamente dice, "Él está aquí" y cuelga el
teléfono. ¿Cómo puedes ayudar a tu amiga?
HECHO: Aunque
siempre deberías respetar las decisiones de una víctima acerca de
cómo ella quiere manejar su propia situación, hay algunas excepciones
a la regla. En este caso existe una serie de cosas que indican un
elevado riesgo de peligro inminente: la violencia creciente por
los intentos de tu amiga de irse, las repetidas amenazas de muerte,
el juego con las armas, los gritos durante la noche y la renuencia
del hombre a salir de la vivienda durante el día, la violencia sexual,
así como el terror y el agotamiento de tu amiga. Todos estos elementos
sugieren un muy elevado potencial para cometer homicidio. De vez
en cuando surge una situación como ésta, en la que puedes decidir
intervenir y así salvar una vida.
QUÉ HACER
a. Es difícil saber
cuándo se debe intervenir y emprender una acción drástica. Pero
una vez que has tomado esa decisión, asegúrate de darle seguimiento.
Una vez que has decidido actuar, a menudo no es fácil determinar
cuál acción tomar. Insistimos, sin embargo, en que después de
tomar esa decisión, hay que llevarla totalmente a cabo. He aquí
algunas cosas que podrías hacer en esta situación.
b. Podrías considerar
llamar a tu amiga dentro de diez minutos. Si consigues que ella
llegue al teléfono, dile que te preocupa tanto su seguridad que
vas a llamar a la policía. Dile que cuando los policías lleguen
a su casa, ella debería decirles todo lo que te dijo a ti.
c. También podrías
llamar a la policía sin haber hablado con tu amiga. Pide hablar
con un sargento. No titubees ni minimices la situación. Dile al
sargento que te preocupa la seguridad inmediata de tu amiga y
cuéntale por qué. No cuelgues el teléfono sino hasta estar segura
que esa persona ha comprendido la urgencia. Dile si tu amiga sabe
o no que tú estás llamando a la policía. Pregúntale qué acción
tomarán ellos.
d. Otro posible curso
de acción en este caso sería llamar a personas cercanas a la vida
de la pareja. Comunícales tu urgencia y cuéntales las razones
de ésta. Diles que quieres reunirte inmediatamente con ellas para
decidir conjuntamente lo que pueden hacer. Quizás logren idear
un plan que le puedan sugerir a la policía; por ejemplo, una manera
de conseguir que el hombre salga de la casa para que la policía
pueda garantizar la seguridad de tu amiga.
12.
Tu amiga te pidió que la acompañes a la corte para su entrevista
con el fiscal y que estés con ella cuando testifique contra el hombre
que la violó. En la oficina del fiscal de distrito, el fiscal le
pide a tu amiga que entre a su oficina. Tú te levantas para acompañarla,
pero él te detiene y dice que quiere hablar a solas con tu amiga.
Ella le dice que está bien, que quiere que tú estés a su lado. El
fiscal responde que no puedes estar en la reunión porque eso te
convertiría en una testiga en el caso. Tu amiga parece consternada
pues quiere que la acompañes. ¿Qué puedes hacer?
HECHO: Demasiados
fiscales y agentes de policía tratan de aislar a las víctimas de
la persona que les apoya durante entrevistas y reuniones. Podrían
decir que la amiga de la víctima no puede estar presente en esas
ocasiones pues ello la convierte en una testiga, o porque es necesario
hacerle preguntas personales a la víctima; pueden dar una serie
de razones adicionales acerca de por qué la víctima debe estar sola
durante la entrevista. Están equivocados. Es sumamente raro que
exista una razón legítima sobre por qué la víctima debería ser entrevistada
sin una persona que la acompañe. La verdadera razón por la que algunos
policías y fiscales aíslan a la víctima en las entrevistas es que
quieren mantener control sobre ella y sobre el caso. Algunas veces
pretenden convencerla de que el caso es débil con el fin de que
ella se retire; también querrían presionarla para que acceda a un
trato negociado con el perpetrador, o bien utilizar técnicas de
entrevista coercitivas.
Debido a que tantos agentes
de policía y fiscales han utilizado el aislamiento de las víctimas
por razones abusivas, en California se aprobó una ley que otorga
a las víctimas de violencia sexual el derecho a que la acompañen
por lo menos dos personas de su elección durante las entrevistas
con policías y fiscales (Sección 679.04 del Código Penal de California).
Aunque esta ley no te cubre si vives en otro estado, su existencia
demuestra que son falsas las razones esgrimidas por oficiales para
mantener aisladas a las víctimas durante las entrevistas.
QUÉ HACER
a. La mejor manera
de manejar esta situación tan común de policías y oficiales que
pretenden aislar a las víctimas de las personas que las apoyan
es planificar anticipadamente tu estrategia. Antes de acompañar
a tu amiga a una entrevista o reunión con oficiales, adviértele
sobre lo que podría ocurrir. Dile que piensas que es importante
que tú estés con ella durante la entrevista a fin de minimizar
cualquier intento, por parte de los oficiales, de jugar con su
caso. Si ella realmente está segura de querer que la acompañes
en la entrevista, dile que tendrá que decírselo firme y claramente
al oficial. De hecho, ella podría necesitar decirle a él que no
está dispuesta a realizar la entrevista a menos que tú, su amiga,
estés presente.
Algunos agentes de
policía, fiscales y otros operadores del sistema de justicia criminal
pueden ser muy abusivos e intimidantes en momentos como éste.
Es difícil mantenerse firme frente a ellos cuando empiezan a hacer
sentir su peso y te dicen cosas que tú no estás segura si son
ciertas o falsas. Y aunque a muchos oficiales sí les importa y
son profesionales, nunca sabes cuándo te toparás con uno que sea
abusivo. Entonces, es necesario que tengas un plan preparado y
que tú y tu amiga den una imagen granítica. Recuerda que la seguridad
de ella y su acceso a la justicia dependen más que nada de una
adecuada respuesta del sistema de justicia criminal.
b. Si pese a todo el
oficial no está dispuesto a llevar a cabo la entrevista contigo
presente, tu amiga debería decirle que ella desea cooperar y hacer
la entrevista, pero que primero quiere hablar con una defensora
o defensor, o bien con otro funcionario.
c. Si en cualquier
momento tu amiga siente que no quiere pelear más por este asunto,
es importante que respetes su decisión. Si decide hacer sola la
entrevista, quizás el solo hecho de hacerle ver al oficial que
tu amiga y tú están dispuestas a dar la batalla será suficiente
para desalentar en él cualquier abuso hacia ella.
d. Ya sea que estés
presente o no durante la entrevista, conviene tomar en cuenta
algunos otros elementos para ayudar a prevenir abusos por parte
de los oficiales durante entrevistas y reuniones:
- Lleva siempre una
libreta y toma notas de vez en cuando.
- Si el oficial te
pide que tomes alguna decisión durante la entrevista, siempre
que sea posible dile que primero quieres hablar sobre el asunto
con tu amiga y que luego ambas regresarán con él. La víctima
debería tratar de nunca tomar decisiones en ese preciso momento.
- Después de la entrevista,
la víctima también debería hablar sobre lo que ocurrió durante
la reunión con una persona que la quiera y sea importante para
ella. Además debería anotar preguntas que hayan quedado en el
aire, así como preocupaciones y eventos que no comprendió a
cabalidad.
Se
autoriza copiar y distribuir esta información siempre y cuando
el crédito y el texto se mantengan intactos.
Reservados © todos los derechos, Marie De Santis,
Women's Justice Center,
www.justicewomen.com
rdjustice@monitor.net
Traduccion por Laura E. Asturias / Guatemala
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